La represa hidroeléctrica de Pakitzapango

Desde la década de 1960 el estado peruano ha querido colonizar los territorios de los Ashaninka del río Ene, a través de múltiples iniciativas, algunas de las cuales han traído graves problemas para los Ashaninka y para el resto de peruanos. Por ejemplo, los proyectos de colonización que expandieron el narcotráfico en las cuencas del Apurímac y el Ene, que ahora es un gran flagelo para la sociedad peruana y el resto del mundo. Uno de los mas ambiciosos proyectos fue en 1985, con la propuesta de construir una represa hidroeléctrica en el valle del río Ene, en el cañón Pakitsapango, lugar de vital importancia cultural y económica para los Ashaninka. Esta iniciativa no tuvo éxito en aquel momento por la presencia de la violencia política en la zona.

Sin embargo durante los últimos tres años, el interés por este proyecto por parte de poderes políticos y privados fue retomado. El proyecto de hidroeléctrica dicho ‘Pakitsapango’ fue promocionado por el gobierno regional de Junín y el presidente de la republica Alan García en la última cumbre de APEC (Asia Pacific Economic Cooperation), como una de las mejores inversiones ha realizarse en el Perú en los próximos años.

Sucesivamente, el Ministro de Energía y Minas firmó, el 3 de diciembre del 2008, una resolución ministerial (Resolución Ministerial N.°546-2008-MEM/DM) otorgando la concesión de la hidroeléctrica de Pakitsapango a una empresa nombrada ‘Pakitsapango Energía SAC’ para desarrollar, en el plazo de 20 meses, un estudio de factibilidad. Unos de los objetivos de estas represas es de vender energía a Brasil. Al final de abril del 2009, el presidente de la republica del Peru, Alan Garcia, firmo un convenio con el presidente de Brasil, Ignacio ‘Lula’ Da Silva, para la construcción de 6 represas en Peru, del cual Pakitzapango es la mas importante.

Lamentablemente, una vez mas, el gobierno peruano ha tomado esta decisión sin consultar ni informar a la población que será directamente afectada por dicho megaproyecto.